Historia

 
 
 
Cerezas de Espadán
 
El Jinquer 

Olleta
 
 
 
 Saca de corcho
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Los diferentes paisajes presentes en la Sierra de Espadán son el reflejo de los  usos de los recursos y actividades respetuosas con el medio ambiente que se han desarrollado en este territorio. Las actividades socioeconómicas de la zona se han centrado en el aprovechamiento tradicional de los recursos naturales, como por ejemplo, la explotación de los alcornocales para la extracción de corcho; otros productos de la sierra son la miel, el aceite, las cerezas, el agua, etc...
 
Los cultivos más frecuentes son el algarrobo, el almendro, el olivo y el cerezo. Entre éstos destacan el olivo, por la excelente calidad del aceite y las cerezas cultivadas en el fondo y en las laderas de los valles. Debido a las características orográficas, la agricultura de montaña destaca más por su calidad que por el volumen de su producción.
 
La apicultura es otra actividad con gran desarrollo en la zona, existiendo gran número de colmenas que proporcionan, además de excelentes mieles, otros productos como la jalea real, el polen o la cera.
 
Las aguas que manan de la sierra son  idóneas para el consumo humano, por su bajo contenido en cal, por lo que en el Parque se ubican diversas envasadoras.
 
Otro recurso es la fabricación de mangos o de "gaiatos" a partir de las ramas del almez o "lledoner", denominado también "latonero".
 
Los recursos de la sierra han sido aprovechados desde tiempos ancestrales y de algunos de ellos quedan hoy testimonios como son los "pous de neu" (pozos de nieve) o neveras para la obtención de hielo que se distribuía a las poblaciones de la Plana Baixa. Ejemplo de ello es la utilización de la nevera de Castro hasta el siglo XVIII.