Fauna

El paisaje estático del relieve y la vegetación se completa con otro en movimiento: el de la fauna. Desde una abundante fauna entomológica, pasando por el gallipato -un infrecuente anfibio indicador de buena calidad de aguas- hasta las aves. El ágil enganyapastors o chotacabras o las majestuosas rapaces, como el gavilán, el azor o el águila culebrera.
 
Reptiles y anfibios: En la Sierra Calderona se han encontrado hasta 7 especies de anfibios y  hasta 15 especies de reptiles.
 
Entre los distintos reptiles encontrados debemos destacar la presencia de Galápago leproso o tortuga de rierol. La salamanquesa rosada o andragó rosat  está considerada de interés de especial protección. El lagarto ocelado o fardatxo también está presente en el parque Natural, magnífico ejemplar que puede suele medir unos 60 cm de cabeza a cola, incluso se han citado ejemplares de 80-90 cm, tratándose de la especie de lagartos mayor de Europa.
 
Es también posible encontrar distintas especies de serpientes como la culebra bastarda o serp verda, culebra viperina o serp pudenta, víbora hocicuda, ....
 
Aves: La Sierra Calderona es una espacio natural declarado también zona ZEPA (Zona de Espacial Protección para las Aves). En la extensión del parque y PORN, llegan a nidificar hasta unas 70 especies de aves nidificantes, según censo SVO 1996.
 
Destacar entre las rapaces: águila culebrera, águila perdicera, Cernícalo común, ratonero común, buho real,  mochuelo común, cárabo ...
 
Otras aves:
Abejaruco, currucas cabecinegras y currucas rabilargas son muy abundantes en la época reproductora dado que su hábitat es el matorral y este se extiende por toda la sierra. También podemos encontrar golondrina daurica y golondrina común.
 
Mamíferos: El mamífero de mayor tamaño que podemos encontrar dentro de parque natural es el jabalí o porc senglar. Suele gustar de lugares bien cubiertos de vegetación.
 
El gato montés también está presente en el parque. Su hábitat típico son zonas de matorral o bosque mediterráneo con escasa incidencia humana, prefiriendo bosques diversos, con pedreras y valles recorridos por riachuelos.
 
Los zorros y las ginetas, pasan totalmente desaper-cibidos pese a su abundancia, por su extrema discreción, aunque dejan algunas pistas reconocibles como excrementos y huellas.
 
El Pla de Lucas, es por excelencia el lugar de encuentro entre visitantes y  ardillas. Este roedor suele vivir en zonas de bosque, tanto de coníferas como de frondosas.