Historia

El origen del topónimo Penyagolosa se pierde en el tiempo, pero parece que procede de la evolución del término pinna (montaña) y lucosa (boscoso), según dicen algunos documentos como el relativo a la Donación de Culla a la Orden del Temple en el 1213.

Existen multitud de vestigios de los pueblos que moraron y pasaron por el Penyagolosa; así en los alrededores del parque se localizan asentamientos íberos, restos de calzadas romanas, etc.

Mención aparte constituye el ermitorio de Sant Joan de Penyagolosa. Fue un antiguo convento de cenobitas y está integrado por un conjunto arquitectónico de estilo neoclásico del siglo XVII, construido sobre unas ruinas anteriores. Todos los años se celebran eventos con centro en el santuario, el más conocido de los cuales es la antigua romería delos Pelegrins de les Useres. Otras peregrinaciones de los pueblos que rodean el macizo son las de Vistabella, Culla, Xodos y Puertomingalvo.

No menos importante es el patrimonio construido vinculado al medio rural tradicional, centrado en los masos y edificaciones relacionadas (pajares, eras, corrales, etc.) cuyo conjunto posee un gran valor histórico y cultural. Construcciones de piedra seca como muros y casetes forman parte del paisaje habitual de este espacio natural y sus alrededores.